Uso observaciones de cuerpos menores en el Sistema Solar para estudiar como los sistemas planetarios se forman y evolucionan. Mi trabajo se centra en planetesimales rocosos y congelados, tanto provenientes del Sistema Solar como por fuera de él, como trazadores de las condiciones físicas y químicas que moldean los sistemas planetarios a lo largo del tiempo.
Los troyanos de Júpiter representan una ventana accesible al Sistema Solar temprano. Ya que se piensa que se originaron en el Sistema Solar exterior primordial y que luego fueron capturados durante la migración de los planetas gigantes, sus propiedades físicas nos dan información sobre la mezcla radial, la evolución colisional, y la historia temprana del Sistema Solar.
Utilizo cámaras de campo amplio como la Dark Energy Camera junto con técnicas de shift-and-stack para descubrir y caracterizar los troyanos de Júpiter más pequeños y tenues (D < 2 km). Un objetivo importante de este trabajo es medir su distribución de tamaños y conectarla con su origen e historia colisional.
También estoy interesado en los troyanos de Júpiter como objetivos para la exploración por parte de satélites. En Salazar Manzano et al. 2025 (PSJ), exploré como la misión Lucy de NASA podría encontrar un troyano adicional, aún no descubierto, en la nube L5. Demostramos que un objetivo adicional menor a un kilómetro puede existir dentro del volumen accesible por Lucy y describimos como el agrupamiento nodal de esta población resonante pueda ser utilizada para identificar posibles candidatos para un sobrevuelo.
Objetos interestelares representan una oportunidad única para estudiar de manera directa planetesimales de otros sistemas planetarios. Ya que los cuerpos menores en sistemas distantes son muy tenues para ser detectados en sus sistemas anfitriones, los visitantes interestelares que pasan por el Sistema Solar nos permiten de manera única comparar la química y evolución de otros sistemas con el nuestro.
Después del descubrimiento de 3I/ATLAS en julio del 2015, caracterizé este cometa interestelar utilizando espectroscopía y fotometría obtenida con los telescopios MDM de 2.4 m y 1.3 m. En Salazar Manzano et al. 2025 (ApJL), reportamos una de las primeras detecciones directas de actividad gaseosa en su coma y mostramos que la actividad de CN se parecía a la de los cometas del Sistema Solar que están empobrecidos en compuestos con cadenas de carbono.
Estoy especialmente interesado en usar mediciones isotópicas para determinar el ambiente de formación de sistemas planetarios. En Salazar Manzano et al. 2026 (Nature Astronomy), utilizando observaciones de ALMA, detectamos agua deuterada en 3I/ATLAS poco después del perihelio y obtuvimos la primera determinación del D/H en el agua de un cometa interestelar. El gran enriquecimiento en deuterio que detectamos implica formación en un ambiente prestelar ultra frío, bajo condiciones significativamente diferentes a las que formaron el Sistema Solar.
También estoy interesado en fenómenos astrofísicos transientes y variables, especialmente sistemas que puedan ser utilizados como laboratorios para la física de la acreción. Una área en la que me enfoco son las binarias AM CVn, sistemas ultra compactos acretantes compuestos por dos enanas blancas.
KL Dra es un sistema particularmente valioso ya que tiene un ciclo de outbursts frecuentes. En Salazar Manzano et al. 2025 (PASA), construimos una curva de luz muy extensa al combinar observaciones de TESS con datos de surveys terrestres incluyendo ZTF, ASAS-SN, y ATLAS en una escala homogénea. Este conjunto de datos nos permitió conectar diferentes propiedades de los outbursts con la evolución a largo plazo del superciclo, lo cual proporciona nuevas restricciones para los modelos de inestabilidad en discos de acreción.